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Viernes, 11 de Septiembre de 2009 00:00 |
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Todo comenzó como un día de playa en pleno mes de agosto. Nos apetecía algo diferente. Un pueblecito chiquitín, con sus chiringuitos en la misma playita, sardinitas, pescaito frito, solecito, siestecita, poquita gente… y al atardecer, duchita, cenar alguna cosita por ahí y tomar algunas copas hasta que amaneciera. Así que cogimos el coche tempranito y a las diez de la mañana ya estábamos allí. Playita apartada, casi nadie, tranquilidad absoluta. Éramos dos chicas y tres chicos, todos amigos y compañeros de trabajo.
Colocamos las toallas y mientras los chicos iban a darse el primer baño, me desnudé, me puse cremita protectora y me tumbé boca abajo a tomar el sol y dejar la mente en blanco… descansar. No era una playa nudista; pero no era la única persona en cueros. La verdad que la calita estaba tan apartada que debía de permitirse.
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Sábado, 08 de Agosto de 2009 00:00 |
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Y qué verdad que es... que al final todo queda en familia. Recuerdo que tenía unos 14 añitos… una bomba de hormonas alteradas que podía estallar en cualquier momento… todavía virgen y con unas ganas de desahogo que ni te cuento. Ya me masturbaba bastante bien y a menudo en aquel entonces (bueno… a menudo no… a diario); y aunque no tenia vibrador cualquier cosita me bastaba para proporcionarme el placer que necesitaba y sustituir a una buena poya....
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Martes, 07 de Julio de 2009 00:00 |
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Comencé a comerle los pezones mientras nos íbamos desnudando con ansia, como fieras; arañando y mordiendo. Estaba deseando estar completamente desnuda para poder rozarme con ella entera, piel con piel; para seguir mezclando nuestro sudor, nuestra saliva, nuestros olores; que juntos creaban otro olor insoportablemente excitante.
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Domingo, 14 de Junio de 2009 00:00 |
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Recuerdo que era un dia normal de entre semana; quizás fuera miércoles o jueves. Mucho calor. Un día triste y aburrido, sin nada de especial y sin un duro. A media tarde, recordé que mi amigo Jose me debía ciento veinte euros e inmediatamente lo llamé al móvil: -Cielo… ¿tienes los ciento veinte que te presté?... estoy sin un duro. -Si cari… pásate esta noche por el pub y te los doy… ¿vale?... sobre las diez. -Ok… a las diez estoy allí… un beso. Tardé solo quince minutos en ponerme algo cómodo; y sin maquillarme siquiera, coger el autobús. Mis planes eran tomarme una copita, cobrar lo mío y volver a casa. Debería de haber previsto que las cosas nunca me salen como las planeo… la puta Ley de Murphy. Una vez en el pub de Jose, después de una copita llegó otra…
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Sábado, 23 de Mayo de 2009 19:50 |
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Me recuesto boca arriba, desnuda, con las manos cruzadas debajo de la nuca. El edredón está suave y frio. Paseo la mirada por el techo para no mirar la televisión en donde una rubia de proporciones perfectas, se introduce lentamente la polla de un tipo pelirrojo y pecoso. Mis ojos siguen recorriendo la habitación hasta el espejo que tengo a los pies de la cama donde observan curiosos las desconocidas plantas de mis pies; detrás de ellos, me encuentro yo y mi timidez. En una esquina, Vero con sus braguitas negras escondidas en la raja de su culo, me atormenta mostrándome su espalda tensa y brillante mientras se quita el sujetador como una hermosa pantera tallada en caoba. Se vuelve hacia mí dejándolo caer encima de la silla y sus ojos de animal salvaje rompen el débil hilo que me une a la realidad. Se acerca sin dejar de sonreirme y sin dejar de mirarme. La fiera tiene hambre y yo… siento frío....
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